El self-storage, traducido como auto almacenaje es un concepto que hace referencia al almacenaje en autoservicio por parte de los usuarios, tanto particulares como empresas, que contratan un servicio de alquiler de espacios para poder depositar allí sus pertenencias y mantenerlas a buen recaudo, para poder volver a disponer de ellas a conveniencia de la persona interesada.La necesidad del ser humano por almacenar y salvaguardar sus pertenencias ha estado patente durante varios siglos. Existen pruebas documentadas que confirman el uso de trasteros y lugares habilitados para el almacenaje de enseres hace más de 3.000 años en China, o incluso en el antiguo Egipto.
Sin embargo, el negocio como se conoce hoy en día del self-storage o autoalmacenaje surge en Estados Unidos. En el año 1889 se fundó la primera empresa destinada a ofrecer servicios de guardamuebles y alquiler de trasteros, en el estado de Iowa. Durante el siglo XX, esta cifra de empresas dedicadas al self-storage fue creciendo exponencialmente, teniendo un alto repunte después de la Segunda Guerra Mundial y más aún en el periodo de bonanza económica durante los años 60 y 70, donde el aumento del consumo obligaba a los usuarios a almacenar aquellos objetos de más que no tenían cabida en su vivienda. Tras el éxito del modelo de negocio, este se trasladó a otros países, teniendo prácticamente una presencia mundial en la mayor parte de países del globo terráqueo, en parte debido a que la necesidad de guardar las pertenencias es una necesidad característica de cualquier ser humano, independientemente de su procedencia.
Algunas de las causas de la proliferación y el éxito de este tipo de negocio son:
Los interesados en reservar un espacio para el almacenaje de sus pertenencias necesitan una empresa de alquiler de espacios y guardamuebles que les permita la cesión de un espacio totalmente seguro para guardar sus pertenencias, y que puedan gestionar y disponer de ellas con libertad. Estos servicios, además pueden tener una duración limitada o incluso indefinida.
Los espacios que se destinan al alquiler suelen estar situados en locales o naves de grandes dimensiones, que en su interior contienen diversos trasteros y almacenes separados y protegidos por medidas de seguridad para que no pueda acceder nadie que no sea el arrendatario de dicho módulo.
Debido a la gran cantidad de objetos de alto valor que almacenan, los espacios self-storage cuentan con avanzados sistemas de videovigilancia y seguridad, para mantener el lugar a salvo de cualquier robo.
El self-storage o auto almacenaje de muebles dispone de múltiples ventajas para los usuarios que buscan el almacenaje de muebles y otros enseres.